.Enamorado con todos estos Vampiros. [Cap. 11]
Capítulo 11. "La eternidad nunca muere"
Desde que estuvo en esa reunión... no había dejado de pensar en aquella chica, es que, simplemente era muy misteriosa y hermosa a la vez, claro. Tenía la espinita de querer saber más de ella... más de...
-¡Erika!
La chica inmediatamente se giró al escuchar su nombre de los labios de esa persona que ya conocía bastante bien... de esa persona que la había atraído...
-Hola -respondió ella cortés mente mientras se daba la vuelta ágilmente. Sus ojos se centraron en los híbridos que la observaban tan pasionalmente-. Oh, Biil Kaulitz, que gusto.
-Lo mismo digo, creí que no te volvería a ver si no dentro de mucho, en la próxima reunión.
La chica quiso soltar un suspiro de alivio, pero se contuvo de hacerlo.
-Lo sé... creí lo mismo, digo: verlos de nuevo, ya que no sé como esté el movimiento, debido a que soy nueva.
Bill, con una sonrisa enorme en sus labios le dijo:
-Si quieres yo te puedo informar bien.
Erika lo dudo por un momento, pero... ¿Qué no era lo que había estado esperando? Su "padre" estará feliz si le llevara información de ese clan, pero... Desde ese momento y sin haber conocido aún muy bien a Bill, sentía que lo estaba traicionando. Entonces se dijo a si misma que tendría que olvidarse de todo enredo de cualquier tipo con los miembros de ese clan y hacer el trabajo que le había sido encomendado.
-Me gustaría
-¡Genial! -victoreó él con un puño en el aire-. También me encantaría saber pues... más de ti, ya sabes: quien te convirtió y si tú tienes conexión con ese alguien... bueno tú me entiendes.
Erika se mordió la lengua, ahora si que estaba en un aprieto. Ya inventaría una excusa.
-Te diré lo que quieras saber -contestó con una semi-sonrisa-. Es más, ¿por qué mejor no nos vamos a un lugar más privado?
Ambos sonrieron y con la mirada parecieron estar de acuerdo. Una última mirada a su alrededor por su había merodeadores y después sólo una ráfaga de viento.
.*.
-Hola -dijo la chica pálida que acababa de aparecer detrás de otra mujer un poco más grande en siglos, pero no por eso más vieja.
-¡Oh, apareciste! -respondió ésta con cierto sarcasmo.
-No fue culpa mía que...
-Esta vez realmente que si me decepcionaste...
-Te lo puedo explicar, Ágata, yo...
-Eras la única que no me había fallado.
-Me venían siguiendo, no podía contra ellos... eran muchos.
-¿Te seguían?
-Sí, estoy segura.
-De eso quería hablarte, es por eso que era necesario que vinieras
-Puedes decirme ahora
-Lorena, hay... hay otro clan buscando al mismo chico que nosotros estamos buscando ¿te das cuenta de la situación? Estamos en una complicación ahora...
En los ojos de Lorena pareció haber confusión...
-Espera, espera.. me estás diciendo que a parte de... los licántropos... ¿hay otro clan de vampiros? ¿Eso es lo que me quieres decir? Pensé que éramos los únicos
-Como dijiste, ‘éramos' -la vampiriza con más edad suspiró un poco hondo, entrecerró sus brillantes ojos, a causa de la reciente caza y después dio media vuelta para ir a sentarse e un sofá en tono rojo que estaba cerca de ahí-. Lorena, a causa de que eras la única... ‘Nosferatu' completamente en este clan... toda la caga recae sobre ti... eres la única que nos puede...
Lorena con un suspiro hondo interrumpió a Ágata que se sobre salto un poco.
-Se los he dicho... no soy tan fuerte, no tengo lo poderes vampíricos tan desarrollados como los verdaderos Nosferatu, sabes que lo único que tengo es lo que me heredó mi abuela, pero también sabes que ella no era completamente un. Vampiro -aclaró por último como que no queriendo hacerlo, a veces le disgustaba hablar de ese tema.
-Pero... que me dices de los poderes que...
-No quisiera hablar de eso -interrumpió de nuevo-, sabes que lo detesto.
-¡Vamos! Sabes que eso quedó en el pasado... además, esa no fue la causa crucial por l que ahora eres un vampiro.
-No me puedo quitar ese rencor de encima, ¿sabes?, es... es muy difícil aun para mí...
-Tu madre no tuvo la completa paciencia para saber lo que eras... que a pesar de que hayas cambiado seguías siendo su hija, además, ella sabía de los antecedentes de tu abuela y sabía que en próximas generaciones ese ‘don' podía aparecer y... -Ágata que estaba muy concentrada en la explicación que le daba a Lorena, guardó silencio de inmediato al ver lo fría y dura que se había vuelto la mirada de la más joven, casi se sintió culpable por haber causado eso, casi se muerde la lengua como autocastigo.
Lorena permaneció en silencio por un tiempo más, aún con sus ojos entrecerrados y su quijada casi rígida, hasta que por fin habló.
-Sólo tengo dos metas en mi eterna vida -dijo, haciendo una pequeña pausa, respiraba ansiosamente-: la primera: encontrar a Arthur Way para que por fin termine todo esto; y la segunda: encontrar a ese hijo de puta que me desgració la vida... lo encontraré y lo degollaré... después lo quemaré, haré que pagué por haberme convertido... -terminó cuando su voz de terciopelo se le quebró por las repentinas imágenes de los recuerdos que se agolpaban en su mente.
Ágata se quedó sin saber que decir, pero lo que si sabía es que era mejor no estar en contra de Lorena ni contradecirla...
-Ayer conocí a un chico -dijo de pronto Lorena, después de un tiempo, como si nada de lo que hubiera dicho anteriormente fuera una real amenaza, Ágata no se sorprendió por el repentino cambió de humor de Lorena, sabía que ella era así, era lo que admiraba de ella... claro, eso y sus poderes-, cuando me tuve que esconder de quienes me seguían...
-¿En verdad? -fingió sorpresa-. ¿Y es lindo?
Lorena quedó seria por un momento, pero se repentina emoción la delató, no pudo evitar una risita soñadora.
-Realmente muy lindo, hermoso diría yo -sonrió aun más-. ¿Sabes en que ‘ser' es el único en el que he visto esa... hermosura? -preguntó, sintiendo un sonrojo en sus mejillas, pero no hizo nada por ocultarlo.
Ágata se quedó pensativa por unos momentos, pero después abrió algo grandes sus ojos y mió fijamente a Lorena que comenzaba a jugar con un mechón de su cabello.
-¿En un vampiro? -cuestionó en respuesta.
-Es lo que pensé... hasta parece uno, pero... no, no puede ser... yo hablé de ‘ellos' y... no, me hubiera dicho.
-Algunos no revelan su verdadera personalidad...
Ahora Lorena fue quién se quedó pensativa ante lo que le había dicho Ágata. ¿Y si eso era verdad? ¿Michael sería un... uno de ellos? Y si era así... ¿De que lado estaría?
-¡Hey! -ambas mujeres se voltearon en un movimiento rápido al oír la voz cansada de uno de los que pertenecían a su clan, Esteban, quién entraba por la puerta grande con un bulto entre sus brazos- Lo encontré inconciente en uno de los callejones cerca del parque... creo que... creo que es uno de ‘clase baja' -comentó al momento que ponía al chico en el sillón más grande.
Las dos chicas ce acercaron para examinarlo minuciosamente. Ágata se acercó y quito algunos de los mechones rizados de la cara del pálido joven que se removía un poco incómodo.
Pocos minutos después, él se despertó bajo las atentas miradas de las tres personas ahí presentes. Casi de un salto ágil se sentó en el sillón, aun mareado y la sensación de haber... ¿mordido a alguien?
-¡¿Quiénes son ustedes?! -cuestionó asustado.
-No te preocupes, no te haremos daño -repuso Ágata con precaución.
-¿Dónde carajo estoy? ¿Dónde están Gerard y Angie? -volvió a preguntar asustado.
-¿Cómo? ¿Quiénes son ellos? -quiso saber Esteban.
-Mis... mis amigos... estaba con ellos hace un par de minutos... yo... yo estaba en la cama del hospital y Angie estaba ahí... entonce ella se tuvo que ir y me dijo que Gerard iría después... me quedé dormido y... y desperté aquí -finalizó pasando su mirada temerosa por la casona vieja pero bien establecida.
Los tres voltearon rápidamente al ver como Lorena se sacudía un poco, probablemente al captar algo.
-¿Qué pasa Lorena? -preguntó Ágata.
-Uh, necesito decirte algo -respondió un tanto preocupada.
Ambas se alejaron del chico y Esteban y fue cuando Lorena, sin apartar la mirada del chico que estaba confundido en el sillón, comenzó a decir:
-Es uno ‘nuevo', su nombre es Raymond, lo acaban de convertir, pero... pero no está del todo controlado, quiero decir, probablemente por algo que no funcionó bien durante el proceso en que se fue convirtiendo, puede que alguien haya tratado de evitar que se convirtiera... -miró escuetamente a Ágata y después suspiró-. Ha atacado a alguien, pero no lo recuerda, él lo ha vivido como una pesadilla... su mente en este momento está confusa y no puedo captar mucho, pero...
-¡Lorena, Ágata!
Los gritos de Esteban llamaron su atención, provocando que voltearan inmediatamente. Vieron como luchaba por tratar de controlar al chico, que se le abalanzaba y trataba de hacerle daño.
-¡Tiene otra crisis, tiene otra crisis! -decía Lorena una y otra vez el momento que trataba de sujetar, junto con los otros dos, a Raymond que al parecer había adquirido poderes de fuerza más que ninguno.
Los esfuerzos por tratar de calmarlo se salieron un poco de control, al grado de que Ágata fue a aterrizar e un muro de mármol el cual se hizo añicos, Lorena salió volando justo a tiempo antes de recibir un feroz golpe... En ese instante, Esteban se acercó con sus grandes y filosos incisivos listos para terminar con todo eso.
.*.
-¡¿Ray?! -exclamó Angie al reconocerlo.
-¡Ray! ¡No, no lo hagas! -gritaba una y otra vez Gerard que no sabía que hacer tal escena
Ray, victima y bajo los efectos de una de las primeras crisis, no prestó atención a los gritos de suplica de Dan y los gritos que se detuviera por parte de Gerard... además, y por más que le gritaran o hicieran lo que quisieran, no se iba a detener, él estaba muy sediento, no tenía control propio... obvio no le iba a hacer caso a esos estúpidos inmortales... Claro, cuando terminara con aquél mocoso, seguiría con los otros dos que no dejaban de gritarle y llamarlo.
Gerard, decidido, se acercó a él co la intención de hacer algo, pero no contaba con que Ray estaba más atento, con una patada lo tumbó lejos provocando que golpeara la pared, Gerard quedó inconciente. Así, Ray de nuevo concentrado en su propósito, volvió sus grandes colmillos hasta la cara de Dan, quién ahogó un grito en su seca garganta... y bajo la atónita mirada de Angie, clavó sus ponzoñosos incisivos en el delgado y blanco cuello del chico, que no hizo más que retorcerse bajo el insoportable dolor que eso le provocaba El fin de eso era matarlo succionando toda su sangre... pero algo falló... demasiadas cosas llegaron como ráfagas a su mente... Se alejó de Dan que quedó casi inconciente en el suelo y apresuró su andar hasta Angie que temblaba ante la sola mirada de aquel que ya no reconocía como su amigo, si no como un monstruo.
-Aléjate... -musitó ella con pavor-. Ray... detente... soy yo... Angie...
Ray au confundido, se acercó hasta la chica que no pudo más que retroceder tratando de alejarse de él... entonces la miró por última vez antes de alejarse un par de pasos, con sus ojos al máximo y su respiración entrecortada. Miró a su izquierda y vio a un chico pelinegro inconciente, atrás estaba otro chico castaño tirado en el suelo tratando de luchar con lo que parecía un desagradable dolor en su cuello... Y sin hacer algo más... salió velozmente por la ventana que estaba abierta.
Divagó hasta que sus fuerzas se fueron perdiendo... su cabeza dolía y estaba tan asustado y confundido... Todo daba vueltas y en su boca quedaba rastros de desagradable sabor metálico producido por la sangre, que, momentos antes le había sabido exquisitamente deliciosa. Sus ojos se fueron cerrando hasta que quedó inconciente en uno de los oscuros y húmedos callejones que estaban cerca del "Fremont Street Park".
.*.
-No debiste traerlo a casa, ¡te meterás en problemas!
-No podía dejarlo ahí, sólo y herido, además... Lo mordieron... sabes lo que eso...
-Sí, Sara, sé lo que eso significa -interrumpió cansado Billie-. Y si ya lo mordieron, ¿por qué no está muerto?
-Yo los vi, eran dos, sólo lograron emponzoñarlo, no lo mordieron completamente...
-Uh, pobre, va a sufrir -dijo Billie con cierta frialdad en su voz, miró de nuevo al chico pálido y delgado que estaba en su sillón con desagrado y después miró a su hermana con interés.
-Debes hacer algo, hermanita -sonrió malicioso.
-¿Pero qué?
-Debes matarlo... de una vez... -señaló Billie-. Es eso o cargar con la responsabilidad de él... -Sara lo miró sin entender, él suspiró cansinamente-. Deberás convertirlo completamente.
Sara abrió al máximo sus ojos al oír esa palabra del los labios de su hermano. Pasó su mirada hibrida por el chico que estaba recostado en el sillón y sintió el pánico apoderarse de ella.
-Pero yo nunca...
-Ya te lo dije: es eso o matarlo.
La chica miró a Ryan y después vaciló un poco en lo que iba a contestar, iba a decir Si, pero su miedo era muy grande.
-Puedo esperar a mi madre.
-¡¿Estás loca?!
-Ella debe enterarse.
-No, Sara, no...
-Entonces déjame hablarle a Pher
-¡Jajaja! ¿Le pedirás ayuda a tu amiguita humana? -se burló Billie.
-Cállate -refunfuñó Sara.
Una discusión comenzó a surgir de ahí... Después, sólo hubo una ráfaga de viento y una ligera neblina... Fueron poco segundos cuando se dieron cuenta que el chico que, minutos antes estaba recostado en el sillón casi inconciente, ya no estaba ahí. Sara tapó su boca en sorpresa, mirando para todos lados para ver si veía algo, pero nada.
-¡Maldita sea! -exclamó Billie Joe-. Encuentra a ese pendejo y tráelo de regreso antes de que cause problemas o yo mismo lo descuartizo -dijo furibuendo y después salió a gran velocidad de la habitación.
Oh-oh.
.*.
-¿En verdad quieres volver? ¿A pesar de todo?
-No puedo quedarme estancada en el pasado... Ya no quiero seguir siendo mala... -la chica que estaba sentada encima de una de sus maletas suspiró amargamente y después dirigió su vista a la anciana que estaba enfrente de ella-. Irlanda ya no es para mí, no soporto seguir fingiendo.
-Piénsalo -suplicó la señora, que su piel era muestra clara de que el tiempo si pasó por ella.
La chica se paró sigilosamente de su posición y después tomó del hombro a la mujer que la miraba expectante, esbozó una sonrisa tranquilizadora.
-Ya lo pensé, y demasiado bien... no hay marcha atrás. Por favor no me lo vuelvas a pedir, no quiero ponerme en duda de nuevo, esto es muy difícil.
La mujer... aquella que era la única que sabía el pasado y el presente de la chica, sonrió con ternura y la acogió en sus débiles brazos para fundirse en un abrazo.
-Sabes que en Irlanda alguien está para ti, ¿de acuerdo?
-Por supuesto, lo sé.
-¿Y qué hay se te encuentras de nuevo con él?
-Lo enfrentaré... como debí haberlo hecho desde un principio.
-¿Crees que en verdad... te ame como te dijo? ¡Ay, hija! Yo no creo en los vampiros... -soltó la mujer y la chica la miró suspicazmente-. Bueno, me entiendes... En las vampiros... hombres.
-¡Jajaja! Está bien, te entiendo -tomó las maletas en sus manos sin nada de esfuerzo, bajo la sorprendida mirada de uno de los cargadores y después con agilidad subió las escaleras del tren que ya estaba parado en las vías, esperando por ella y otros pasajeros.
-Vuelve pronto.
-Prometo volver antes de que envejezca -dijo sarcástica, y al parecer ella y la mujer parecieron captar esa ‘broma'-. Hasta luego.
-Adiós... ¡Ah! Y Emily... Cuídate
La chica sonrió dulcemente y después sintió efusivamente.
-Lo haré.
.*.
Los delgados pero atrayentes labios de Synyster vagaron por el cuello de la chica que estaba sentada al lado suyo, con una de sus manos comenzaba a acariciar el muslo interior de una de sus piernas, suavemente sus labios rojos fueron ascendiendo hasta que llegó a los de Blanca que ya comenzaba a suspirar por el placer que sentía. Las manos de él ya estaban debajo de su blusa y ella no hacia nada por evitarlo... Entonces, Synyster, se separó bruscamente de ella y se sentó al borde de la cama, con su mirada fija con la pared.
-Si no vamos a hacer nada, ¿por qué me trajiste aquí? -preguntó como queja Blanca que sólo se limitaba a ver el perfecto perfil del rostro de Synyster, quién permanecía pensativo.
-Sólo estaba pensando en algo...
-Menos pensamientos y más acción -dijo en tono de juego antes de acercarse a él y besarlo con frenesí.
Synyster pareció no resistirse... pero ese simple hecho lo estaba volviendo algo loco, Blanca tenía un apetitoso olor... olía demasiado bien... temía no poder controlarse. Con un gran esfuerzo se separó de la chica y se paró de la cama.
-¿Qué sucede? -preguntó Blanca confusa-. ¿No lo hago bien?
-No, no es eso, lo haces demasiado bien es sólo que...
-¿Que qué?
-Hay ocasiones en que... ‘cierto tipo' de familias tienen dos hijos, pero por ley de la naturaleza tienen que deshacerse de uno... bueno, ellos no quieren, pero ese capítulo ya está escrito en sus genes... quiero decir -sonrió de lado-, sólo digamos que esos hermanos son separados al nacer, y son llevados a diferentes ‘familias'. Ahí, tienen que aprender sus costumbres y acciones... -Synyster calló al ver que sus pensamientos los había hecho en voz alta, tanto para que las oyera Blanca que lo miraba con incertidumbre y sin saber de que mierda hablaba.
-Uh, no entendí nada... -se quejó Blanca.
-Pero no hay que entender nada -rió-. No me has caso, estoy loco.
Blanca rió casi estrepitosamente.
-De acuerdo.
Synyster se acercó lentamente y con velocidad gatuna hasta su ‘presa' y la tumbó casi violentamente en el mullido colchón de aquél hotel que ya era bien conocido por su fama...
-Uh... «Hotel Bella Muerte», muy tentador, ¿no te parece? -susurró Synyster en la oreja de Blanca, provocando un estremecimiento de todo su cuerpo, él lo pudo sentir... Amaba cuando tenía el control de las cosas. Midiendo su fuerza, rodeó el frágil cuerpo de Blanca con sus musculosos y tatuados brazos, la acercó un poco más, sus miradas se perdieron una en la otra, sus respiraciones chocaban al estar tan cerca, Synyster podía oír el corazón de Blanca que latía con fuerza... pero ella no sentía el de él... -¿Qué pasa? -preguntó él al ver como la chica que estaba debajo de sus brazos se removía un poco incómoda.
-Nada, es sólo que... estas un poco... helado.
Synyster estalló en una carcajada aterciopelada, que lejos de asustar o hacer enojar a Blanca, fue todo lo contrario.
-Esa es mi temperatura corporal... -dijo tratando de ocultar su nerviosismo-. Es de familia...
-Ah -musitó ella.
-Por cierto, ¿no crees en la inmortalidad aún? -preguntó, haciéndo una sonrisa muy seductora y su voz no podía estar más perfecta. Se acercó al cuello de Blanca y lo rozó un poco con su nariz.
-Tú me confundes siempre, hablas de cosas que no comprendo.
-No hay que comprenderlas -la miró a los ojos, fijamente, tanto, que algo dentro de él se removió por el recuerdo de algo... o d alguien... que aún no lograba comprender porqué. Esas facciones, esos ojos, esos labios... -Sólo quiero un poco de amor... Quiero algo de ti... algo tuyo...
La tomó delicadamente de los brazos y la acercó al momento de que sus desesperados labios se acercaban a su apetitoso cuello; con su nariz rozó un poco de éste hasta que llegó al mentón, el cual besó y acarició con el pulgar de la otra mano que ya le había quedado libre... La excitación en ambos crecía, pero... aún había algo... Levantó un poco sus ojos y entonces pudo ver de nuevo los de Blanca que lo miraban un poco atemorizada, esos ojos... ¿Por qué lo atormentaban de nuevo?... Entonces la imagen de hace años llegó a su mente como un mal golpe. Sus párpados se abrieron tan grandes como era posible, se alejó bruscamente de Blanca:
-¡Emily! -exclamó tragando con dificultad.
Y de repente, ante la vista de Blanca ya sólo había una gruesa capa de humo que se fue desvaneciendo dejándola con una mirada de confusión. A lo lejos puedo ver la figura de alguien, pero no pudo ver más a allá porque fue cuando sus ojos se cerraron dejando paso a una gran oscuridad.
.*.
La calle nunca le pareció más oscura, y había mas niebla que de costumbre... y claro tenía demasiado frío. Iba sola, una tractiva presa fácil para cualquiera que quisiera saciar su sed... Ahora el miedo incontrolable se había apoderado de su cuerpo... ¿Ya estaba paranoica y loca, o de verdad alguien la seguía?
Su teléfono sonó una vez para que luego lo sacra del bolsillo de su pantalón y apretó la tecla de ‘Send'.
-¿Qué pasó Sara?
-¡Por favor, tienes que ayudarme!
-Tranquila, ¿qué ocurrió?
-No puedo contarte ahorita, pero... ¿Puedes venir a mi casa?
-Emm, claro, estoy cerca.
-Perdón por las molestias, Pher.
-No te preocupes, para eso son las amigas... voy para allá.
-Te espero.
En ese momento colgó... sólo dio un paso y una figura delgada más o menos de su estatura se paró enfrente de ella de un salto, era como si hubiera caído de algún lado.
-Hola -dijo con voz seductora el chico y después sonrió dejando ver un poco sus dientes.
-¿Qui-quién eres tú?
-Peter... Pero evitemos las presentaciones, tengo sed y no suelo hablar con mi presa...
Fue lo último que la chica escuchó de los labios de aquél ser que la atrapó en un fuerte amarre con su frió cuerpo, sus afilados colmillos se hundieron en su cuello... y después, la nada.
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De nuevo sin advertencias xD.
Ahí el nuevo capítulo :B. A partir de aquí va a empezar el drama y toda esa madre que tiene que venir XD. y emm O.o, se viene muy sexoso y grifo... ASTERIODEE(8) xD. Dedicado para quién lo lee!!(L). Se vienen nuevos personjes(L) y sorpresas(6).
LOS AMOOO DENSOO!!
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